La vitamina D, la cual es considerada una hormona, está implicada en numerosos procesos biológicos. La deficiencia de esta es una de las más frecuentes y a partir de los 50 años va aumentando.

De hecho, el 80-90% de las analíticas que me encuentro en consulta vienen con una deficiencia de esta vitamina por debajo de 30ng/mL.

Siempre se ha relacionado la Vit D con la salud ósea y metabolismo del calcio, así como tratamiento para la osteoporosis, pero hoy en día se sabe que es un componente imprescindible para mantener una buena salud corporal;

-Refuerza y regula el sistema inmunitario. Todas nuestras células incluidas las inmunitarias tienen receptores de esta vitamina y por lo tanto su debido aporte va a ser fundamental para combatir los virus, bacterias y hongos que lo invadan.

-Ayuda a controlar la inflamación corporal

-Regula nuestras hormonas,la vitamina D tiene acción directa en la glándula pituitaria, responsable de regular muchas hormonas diferentes, incluidas el estrógeno, la progesterona y la testosterona.

-Ayuda al mantenimiento de la masa muscular

-Mejora de las afecciones cutáneas

-Aumentar la sensibilización hacia la insulina

Se ha comprobado que su déficit puede contribuir a padecer problemas gastrointestinales, depresión, cansancio, apatía, problemas hormonales, debilidad ósea, procesos inflamatorios, alteraciones tiroideas, sobrepeso u obesidad, procesos neurodegenerativos, mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, dificultad para quedarte embarazada, mayor incidencia del cáncer colorectal, entre otros.

  1. Esta vitamina la podemos obtener a través de la exposición solar diaria (es mejor exponer la piel menos tiempo, pero mayor superficie corporal que solo exponer la cara y estar mucho tiempo), que va a depender de la hora del día en la que tomemos el sol, el tipo de piel que tengamos (a las pieles oscuras les cuesta más sintetizarla) y la latitud en la que nos encontremos.
  2. El consumo diario de alimentos ricos en Vit D como el huevo (entero), pescados azules (salmón, arenque, boquerón, sardinas, anchoas, caballa…), aceite destilado de bacalao, lácteos de calidad, mantequilla y algunos tipos de setas que han estado expuestas al sol. La mala noticia es que solo llegaríamos a cubrir aproximadamente el 10-20% de nuestros requerimientos diarios a través de los alimentos.
  3. Por último, también la podríamos obtener a través de la correcta suplementación (debe de ser recomendada por un profesional sanitario) nos va a ayudar a lograr niveles óptimos de esta vitamina en sangre. Para la población general la Academia Nacional de medicina de USA recomienda el consumo de 400-800UI diarios, aunque en algunos casos es necesario el aporte diario de entre 1000-4000UI durante algunos meses hasta conseguir niveles entre 40-80ng/mL. La cantidad que cada persona deba tomar va a depender del resultado de su analítica, de sus circunstancias, estado de salud y objetivo. Por lo general va a ser siempre mejor utilizar pequeñas dosis fisiológicas a diario que dar una mega dosis un día concreto de la semana, ya que así, ayudamos al hígado a que pueda metabolizarla mejor. Recomiendo realizarse analíticas al menos una vez al año para comprobar que no estamos sobrepasando los límites en sangre, ya que se trata de una vitamina liposoluble (se acumula en grasa).

Referencias:

Vieth, R. Why the optimal requirement for vitamin D3 is probably much higher than what is officially recommended for adults. J Steroid Biochem Mol Biol. 2004; 89–90: 575–579

Holick MF. Sunlight and vitamin D for bone health and prevention of autoimmune diseases, cancers, and cardiovascular disease. Am J Clin Nutr. 2004; 80: 1678-88.

Outila, TA, Karkkainen, MU, and Lamberg-Allardt, CJ. Vitamin D status affects serum parathyroid hormone concentrations during winter in female adolescents: associations with forearm bone mineral density. Am J Clin Nutr. 2001; 74: 206–210

Kong J1, Zhang Z, Musch MW, Ning G, Sun J, Hart J, et al.Novel role of the vitamin D receptor in maintaining the integrity of the intestinal mucosal barrier. Am J Physiol Gastrointest Liver Physiol. 2008; 294: 208-16.

Kesby JP, Eyles DW, Burne TH, McGrath JJ. The effects of vitamin D on brain development and adult brain function. Mol Cell Endocrinol. 2011; 347: 121-7.

Nakagawa KEffect of vitamin D on the nervous system and the skeletal muscle. Clin Calcium. 2006; 16: 1182-87.

Chapuy, MC, Preziosi, P, Maamer, M et al. Prevalence of vitamin D insufficiency in an adult normal population. Osteoporos Int. 1997; 7: 439–443

Clemens, TL, Adams, JS, Henderson, SL, and Holick, MF. Increased skin pigment reduces the capacity of skin to synthesise vitamin D3. Lancet. 1982; 1: 74–76

Isaia, G, Giorgino, R, Rini, GB, Bevilacqua, M, Maugeri, D, and Adami, S. Prevalence of hypovitaminosis D in elderly women in Italy: clinical consequences and risk factors.

Arunabh, S, Pollack, S, Yeh, J, and Aloia, JF. Body fat content and 25-hydroxyvitamin D levels in healthy women. J Clin Endocrinol Metab. 2003; 88: 157–161

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
Hola 👋
¿En qué puedo ayudarte?